El Eco de un Legado
Nuestras Raíces
No somos un grupo que se limita a recordar el pasado; somos la prueba viva de que los valores de la Compañía de María no tienen fecha de caducidad.
Entre estos muros de Zaragoza se forjaron amistades que desafiaron al tiempo y convicciones que hoy guían nuestras vidas. La Asociación nace para que ese hilo invisible que nos une no llegue a romperse jamás. Somos el puente entre lo que fuimos y lo que estamos destinados a ser.
